A continuación os invitamos a ver con detenimiento un programa que pretendende resaltar la importacia de la inteligencia emocional en la educación de los hijos, a cargo de Eduard Punset, muestra en su programa REDES una entrevista a Jay Belsky
Nació el 7 de julio de 1952 en Nueva York, y se crió en Long Island. Pasó toda su infancia y adolescencia trabajando en el bar que sus padres tenían en el centro de Manhattan, y soñando con enrolarse en la academia militar de West Point.
Sin embargo, después de ser aceptado en la academia, cambió de opinión porque pensó que la Guerra de Vietnam fue una equivocación. Se matriculó en la escuela diplomática de la Georgetown University, pero dos años después estaba decepcionado y con una «clásica crisis de identidad» que se resolvió al tropezar en el Campus con un compañero que iba acompañado de un grupo de preescolares. Su colega era voluntario en la guardería del campus, y Belsky descubrió su vocación.
Cambió al Vassar College, impulsado por su incipiente interés en la infancia y con la idea de convertirse en profesor de guardería. Pero le entró curiosidad por la investigación y acabó graduándose en la Cornell University en 1974. En 1978 se doctoró en Desarrollo Humano y Estudios de la Familia.
El doctor Belsky fue profesor en la Penn State University hasta el año 2001. Desde entonces, dirige el Institute for the Study of Children, Families & Social Issues en la Universidad de Londres. En la actualidad está considerado un investigador internacionalmente reconocido en el campo del Desarrollo Infantil y los Estudios de la familia. Sus áreas de especial interés son los efectos del cuidado en guarderías, las relaciones entre padres e hijos durante la infancia, la transición a la paternidad, la etiología del maltrato infantil y las bases evolutivas. Ahora está implicado en el multimillonario estudio SECC y en un estudio longitudinal con 1000 jóvenes de Nueva Zelanda que han sido estudiados desde que tenían 3 años.
Al final de la entrevista Eduard Punset resume en definidas cuentas la importacia de la inteligencia emocional en el cuidado de los más pequeños: "Lo que hemos descubierto y eso todavía no se sabe en la calle de manera suficiente, es que una gestión deficiente privada de cariño y de inteligencia de las emcociones de un niño en edades muy cortas, inciden de manera directa en el comportamiento de este niño cuando es adulto".
Vinculos como centro orientadado a la familia, tiene su interés primordial en orientar a la familia y apoyarla para solventar su dificultades. Creemos en la familia como fuente de ayuda a la persona para su desarrollo personal.Es por ello que trabajamos por y para la familia: en la intervención terapeútica, en la orientación familiar, asi como en la prevención y educación ante posibles dificultades.
miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 26 de enero de 2010
Alicia Banderas: "Los padres no pueden ser amigos de sus hijos"
Albert Domènech - La Vanguardia, 26 de enero 2010.
La psicóloga es la autora de 'Pequeños tiranos' y presentadora del programa 'Escuela de padres... en apuros'.
Seguro que hay muchos padres y madres que en algún momento de su vida se han sentido frustrados con la actitud o determinadas acciones de sus hijos. Es el momento de hacerse preguntas como, ¿he sabido educar bien a mi hijo? O ¿qué es lo que hemos hecho mal? Alicia Banderas es licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y lleva más de diez años tratando profesionalmente la conducta de los niños y adolescentes. La presentadora del programa “Escuela de padres…en apuros” da consejos teóricos y prácticos en su libro recién publicado “Pequeños tiranos”, dónde explica algunas claves para lograr que nuestros hijos pasen de ser niños desobedientes a adolescentes responsables.
Una tarea educativa que, según ella, corresponde en su totalidad, a los padres, que deben encontrar con sus hijos el equilibrio entre la autoridad y el cariño y saber poner unos límites a tiempo. De no hacerlo, y según los casos, los niños pueden llegar a convertirse en auténticos tiranos, mostrando insensibilidad al dolor ajeno y perdiendo completamente el respeto a sus progenitores. En el libro, Banderas aplica técnicas y estrategias de la psicología actual y aunque deja claro que “los padres perfectos no existen”, también quiere lanzar un mensaje positivo y tranquilizador a muchas familias: Siempre se está tiempo de cambiar la relación con tu hijo y a los adolescentes no hay que demonizarlos por norma, “ya que la gran mayoría llegarán a ser responsables, cooperativos y con un gran sentido de ayuda y de solidaridad”. Que así sea.
¿Cuál es la definición que más se adecua a la de un niño tirano y qué diferencia hay con la rebeldía habitual que se da en ellos en esta etapa de su vida?
Es verdad que hay que diferenciar entre el niño tirano y el niño que es más desobediente, y se salta algunas normas.
Hábleme de los primeros…
Te voy a dar dos cualidades esenciales. Un niño tirano tiene una insensibilidad ante el dolor ajeno, es decir, se muestra incapaz de ver el daño que causa a los demás, y sobre todo a los padres. No tienen remordimientos de conciencia ante sus malos comportamientos. Y eso va unido a que no tienen sentimiento de culpa, la culpa es siempre de los demás. Hay muchos adolescentes que dicen, es que insulté o agredí a mi madre porque no me dejó salir.
Tienen una realidad distorsionada de las cosas…
Exactamente, es una falta de capacidad de ponerse en la piel de los demás y de percibir el daño que causan y un bajo remordimiento de conciencia, esos serían los principales indicadores.
Para no preocupar a muchos padres que nos puedan estar leyendo. ¿Cómo pueden ellos ser capaces de discernir entre un niño rebelde y un futuro tirano?
Hay comportamientos propios de la adolescencia o de la preadolescencia. Por ejemplo, hay comportamientos con niños de diez u once años que son muy comunes y muy normales, como cuando se distancian de los padres y tienen una rebeldía consustancial a la propia adolescencia. Digamos que es un ensayo para la vida adulta, de pequeño está haciendo todo lo que le dicen sus padres y luego sale al mundo y tiene que aprender esas habilidades que todos hemos aprendido a base de algunos conflictos, eso es normal. Lo peligroso es cuando el adolescente hace caso omiso, se salta normas y no se pone en la piel de los padres. Hay una agresividad que acaba por atemorizar a los propios padres con actitudes que amedrentan. Ahí están echando un pulso, y ya podemos hablar de niños tiranos porque solo quieren salirse con la suya.
Y ahí ya tenemos un primer indicador de que la cosa no va por el buen camino…
Sí, y otra cualidad que podemos señalar es su gran egocentrismo, ansia por conseguir lo que ellos se proponen llevándose por delante lo que sea. Hay adolescentes que pueden transgredir una norma, y dos y tres, pero no hay esa maldad o esa insensibilidad hacia los padres. Esos adolescentes al final son capaces de pedir perdón o reconocer que se han pasado. Sin embargo, los niños tiranos son incapaces de pedir un perdón sincero porque no lo sienten. Y lo tienes en los casos de estos chicos que son capaces de grabar imágenes con el móvil de cómo pegan a alguien. No se están poniendo en la piel del otro chaval, y ahí hay unas muestras de insensibilidad que en las casas se traducen en tiranía, son los reyes de la casa y las normas las marcan ellos.
¿Por qué se decidió por el calificativo de tirano? En el fondo siguen siendo niños o adolescentes, parece una contradicción…
Hay mucha literatura e investigaciones al respecto. Yo me he basado mucho en las informaciones de Vicente Garrido, que es un criminólogo muy importante en España, y que ha estudiado mucho este tema y también los califica de esta forma. Llevo más de diez años dedicándome a los adolescentes y a veces siempre se los ha demonizado mucho. Así que también decidí tratar a los padres y hacer escuelas de padres, ya que veía que ellos confundían la rebeldía con la tiranía. Busqué información y vi que ya se les definía así, no es algo que me haya inventado yo, pero que sirve perfectamente para expresar ese comportamiento peligroso.
Usted dice que no todos los niños son tiranos, ni mucho menos. Eso quiere decir que no nacen tiranos, sino que se hacen con el tiempo. ¿Hay que buscar culpables?
La tiranía como tal tiene una predisposición genética, puede formar parte del temperamento con el que nacemos. Por eso a veces decimos, este niño que difícil es, cuando hay otro que no lo es tanto. Hay padres que tienen varios hijos y pueden con uno y con el otro no. Hay una predisposición genética a la tiranía pero no quiere decir que ya predetermine que vaya a ser un niño tirano. La acción educativa y el estilo educativo que utilizan los padres son fundamentales.
Entremos en el terreno de los padres, de la familia. Mucha responsabilidad.
Sí, lo que ocurre es que cuando estos niños son muy difíciles por esta tiranía normalmente los padres, como no son perfectos, y eso es imposible, tienen mucha dificultad para controlarles, para ponerles límites y al final utilizan un estilo permisivo. Estos niños que tienen este comportamiento, unido a un estilo permisivo es lo que hace que sea un cóctel explosivo.
Dice en el libro que a partir de los seis años ya se pueden detectar en el niño ciertos indicadores de tiranía, pero que es algo difícil de ver por parte de los padres, especialmente por motivos laborales porque pasan mucho tiempo fuera de casa…
Sí, es cierto. Vamos a ver, para ayudarles debo decir que normalmente estos niños tienen muy poco miedo o ansiedad sobre el castigo. Cuando se les reprende por alguna conducta se muestran con unas actitudes desafiantes. También se muestran muy impulsivos, tienen muy poca tolerancia con la frustración. Lo puedes ver con los juguetes, cuando cogen una rabieta desproporcionada cuando no se les da lo que piden. A veces, tienen actos de crueldad muy poco acordes con la edad, como pegar a alguien o romper algo con mucha rabia, incluso con los animales.
Cita en el libro varios estilos educativos, el autoritario, el democrático y el permisivo. Imagino que con su experiencia con los padres se ha encontrado con muchas familias que ya no saben que rumbo tiene que seguir con la educación de sus hijos. ¿Usted cuál recomienda?
En un principio muchos padres no son capaces de establecer dos cosas que son fundamentales, poner límites y decir que no. Lo que pasa es que hay padres que les cuesta mucho decir que no a sus hijos, y se lo dan todo y rápido. Ellos se tienen que armar de valor para saber que no pueden ser amigos de sus hijos, ni ganarse su confianza para luego darles todo. Los padres tienen que ser padres, y eso pasa por poner límites y establecer unas normas con sus hijos. A veces también, algunas de estas normas tienen que ser unilaterales y las tienen que poner los padres. Otras ya serán negociadas con los niños.
Me consta que algunos ya lo hacen, pero que ni así consiguen dominar a sus hijos…
Es que ante este tipo de comportamientos rebeldes de los hijos tú te tienes que hacer aún más fuerte. Como él te vea como víctima muy vulnerable, se crecerá y se alimentará ante esta vulnerabilidad. Lo que ocurre es que hay mucho complejo de los padres, que huyendo del estilo autoritario que ellos vivieron, no quieren aplicarlo ahora para sus hijos, pensando que la confianza que se puede lograr con los niños es a través del colegueo. Eso es un error, siempre digo que los padres no pueden ser amigos de sus hijos, los amigos ya se los buscan ellos. Lo que pasa es que un padre puede ser autoritario, y muy cariñoso a la vez, esa sería la autoridad verdadera. No hay que confundir el autoritarismo con la autoridad.
Imagino que desde la culpabilidad tampoco se puede ejercer la autoridad…
Exactamente, por la dificultad de conciliar el trabajo con la familia, a veces llegas a casa y lo haces cansado. ¿Y qué ocurre? Que tú no quieres brega con un hijo y al final se lo das todo. Y entonces algunos niños te hacen chantaje emocional y la culpabilidad se apodera de los padres y las madres que no pueden ser firmes. Tanto la culpa como el huir del autoritarismo o incluso la sobreprotección que hay ahora, son malas.
La teoría del péndulo. Hemos pasado del autoritarismo al todo vale…
Sí, es como si no hubiéramos manejado bien toda esta libertad, una libertad tan buena. Pienso que ahora las familias sí que se comunican mejor que antes, hablan de muchos más temas, el tiempo es menor pero puede ser de más calidad. Lo que pasa es que dentro de esta comunicación hay veces que hay una línea de colegueo que se pasa de la frontera hasta el punto de perderles el respeto a los padres.
Un respeto que los padres deben intentar ganarse cuanto antes. ¿O también es posible hacerlo cuando el hijo llega a los 15 o 16 años?
Si no te los has ganado antes, a los 15 años los hijos pueden pasar absolutamente de sus padres. Pienso que siempre se está a tiempo de cambiar la relación con tu hijo, y de eso tenemos pruebas, pero está claro que si empiezas antes será más fácil. La autoridad no se impone, se gana. Y la forma de ganarla es siendo firme, y compensarlo con el cariño cuando sea necesario.
Hay muchos padres que piensan que una buena forma de ganarse el respeto de sus hijos es con un cachete a tiempo. Creo que usted está en contra de los cachetes educativos…
Sí, yo no soy partidaria de pegar nunca, porque lo que he observado es que cuando un padre o una madre pegan, al final lo utilizan como herramienta educativa, y que es algo que no hacen aisladamente. Un niño no deja de comportarse mal porque tu le pegues, eso antes quizás funcionaba más, pero ahora no. Incluso hay una parte de la ley que la tiene de su parte, hay hijos que denuncian a sus padres. También lo veo negativo porque si tú pegas a tu hijo cuando estás frustrado porque no puedes con él, lo que les estás enseñando es que cuando se está frustrado, se pega. Y el niño al final imita la violencia de sus padres. Estoy a favor de reprender las acciones, pero nunca con el cachete educativo.
En el libro habla de la importancia de aplicar el refuerzo positivo. ¿Qué debemos entender por este concepto?
Refuerzo positivo es que a veces para que aumente la probabilidad de que un niño se porte bien y haga cosas buenas, tenemos que elogiar esos comportamientos y aplaudirlos. Al final tienes una sensación tan motivadora que lo que haces es volver a hacer igual de bien las cosas o vas por ese camino. A veces etiquetamos a los hijos de vagos e irresponsables y ya no saben salir de ahí, de esa parte negativa. Para que el niño pueda salir de esa crítica constructiva, necesita también que nos fijemos en lo que ha hecho bien. A veces iños lo que más quieren los niños es la atención de sus padres, así que es recomendable esa atención, buenas palabras y elogios a cosas que hagan bien. Es un buen crecimiento para su autoestima.
Habrá algún caso, y seguro que tú has vivido más de uno, en el que todos estos consejos no sirvan a corto plazo, y se necesite ayuda profesional. ¿Cómo podemos detectar que hay que pasar del tratamiento en casa a la consulta?
Cuando los padres empiezan a dudar de que hay algo no están haciendo bien, es una duda que te invade y que intentas quemar cartuchos pero que enseguida ves que se te va de las manos. Esto es una forma de reconocer que ya no estás pudiendo con tu hijo, entonces lo mejor es pedir ayuda porque el siguiente paso es que tu hijo ha podido contigo, y ahí hay una línea muy delgada. Y lo que pasa es que hay muchos padres que no se acaban de dar cuenta de que sus hijos les tratan con violencia y lo acaban normalizando como una actitud normal. Por eso digo tolerancia cero a la primera falta de respeto. A la primera falta de respeto donde haya amenazas, gritos y sed de venganza hay que pedir ayuda a un especialista.
En su libro no habla mucho del papel de la escuela, y también es una parte importante en la educación de los niños…
Los niños tienen que ir a la escuela educados desde casa, la educación es en casa porque es ahí donde les transmites a tus hijos los valores que tú quieres. El sistema educativo lo único que puede hacer es complementar o compensar, pero nunca puede suplir la educación de un hijo.
Son muchos los consejos y claves que da en su libro pero la conclusión con la que me quedo es que esto de educar a un hijo es algo muy, muy serio, y aquí no existen ni ‘Supernannys’ ni padres perfectos…
No, desgraciadamente no existen. En la generación de los que ahora tienen 30 o 40 años he detectado que los padres quieren proyectar su éxito en sus hijos, quieren ser los padres perfectos, y eso no puede ser, y por eso se mete la pata. Al final lo que haces es convertir tu hijo en alguien caprichoso sólo por no quererle privar de cosas especiales. Por eso se consumen tantos programas de televisión y libros porque parece que queramos los niños perfectos y de forma inmediata. Y eso es imposible, las cosas llevan su tiempo (Sonríe).
Los dos grandes errores de los padres
La psicóloga Alicia Banderas deja claro en todo momento que no existen los padres y las madres perfectos. Todos cometemos errores. Aún así, cree que hay dos de ellos, que son los peores que pueden cometer los padres en la educación de sus hijos. Son estos:
No delegar responsabilidades en sus hijos, sino que los tratan como en un mundo entre algodones.
Hacen un intercambio poco proporcionado entre el esfuerzo y la recompensa y los caprichos que les dan. Ellos mismos saben que no merecen muchas cosas que les dan, pero son incapaces de decir no a sus hijos y les dan de todo.
La psicóloga es la autora de 'Pequeños tiranos' y presentadora del programa 'Escuela de padres... en apuros'.
Seguro que hay muchos padres y madres que en algún momento de su vida se han sentido frustrados con la actitud o determinadas acciones de sus hijos. Es el momento de hacerse preguntas como, ¿he sabido educar bien a mi hijo? O ¿qué es lo que hemos hecho mal? Alicia Banderas es licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y lleva más de diez años tratando profesionalmente la conducta de los niños y adolescentes. La presentadora del programa “Escuela de padres…en apuros” da consejos teóricos y prácticos en su libro recién publicado “Pequeños tiranos”, dónde explica algunas claves para lograr que nuestros hijos pasen de ser niños desobedientes a adolescentes responsables.
Una tarea educativa que, según ella, corresponde en su totalidad, a los padres, que deben encontrar con sus hijos el equilibrio entre la autoridad y el cariño y saber poner unos límites a tiempo. De no hacerlo, y según los casos, los niños pueden llegar a convertirse en auténticos tiranos, mostrando insensibilidad al dolor ajeno y perdiendo completamente el respeto a sus progenitores. En el libro, Banderas aplica técnicas y estrategias de la psicología actual y aunque deja claro que “los padres perfectos no existen”, también quiere lanzar un mensaje positivo y tranquilizador a muchas familias: Siempre se está tiempo de cambiar la relación con tu hijo y a los adolescentes no hay que demonizarlos por norma, “ya que la gran mayoría llegarán a ser responsables, cooperativos y con un gran sentido de ayuda y de solidaridad”. Que así sea.
¿Cuál es la definición que más se adecua a la de un niño tirano y qué diferencia hay con la rebeldía habitual que se da en ellos en esta etapa de su vida?
Es verdad que hay que diferenciar entre el niño tirano y el niño que es más desobediente, y se salta algunas normas.
Hábleme de los primeros…
Te voy a dar dos cualidades esenciales. Un niño tirano tiene una insensibilidad ante el dolor ajeno, es decir, se muestra incapaz de ver el daño que causa a los demás, y sobre todo a los padres. No tienen remordimientos de conciencia ante sus malos comportamientos. Y eso va unido a que no tienen sentimiento de culpa, la culpa es siempre de los demás. Hay muchos adolescentes que dicen, es que insulté o agredí a mi madre porque no me dejó salir.
Tienen una realidad distorsionada de las cosas…
Exactamente, es una falta de capacidad de ponerse en la piel de los demás y de percibir el daño que causan y un bajo remordimiento de conciencia, esos serían los principales indicadores.
Para no preocupar a muchos padres que nos puedan estar leyendo. ¿Cómo pueden ellos ser capaces de discernir entre un niño rebelde y un futuro tirano?
Hay comportamientos propios de la adolescencia o de la preadolescencia. Por ejemplo, hay comportamientos con niños de diez u once años que son muy comunes y muy normales, como cuando se distancian de los padres y tienen una rebeldía consustancial a la propia adolescencia. Digamos que es un ensayo para la vida adulta, de pequeño está haciendo todo lo que le dicen sus padres y luego sale al mundo y tiene que aprender esas habilidades que todos hemos aprendido a base de algunos conflictos, eso es normal. Lo peligroso es cuando el adolescente hace caso omiso, se salta normas y no se pone en la piel de los padres. Hay una agresividad que acaba por atemorizar a los propios padres con actitudes que amedrentan. Ahí están echando un pulso, y ya podemos hablar de niños tiranos porque solo quieren salirse con la suya.
Y ahí ya tenemos un primer indicador de que la cosa no va por el buen camino…
Sí, y otra cualidad que podemos señalar es su gran egocentrismo, ansia por conseguir lo que ellos se proponen llevándose por delante lo que sea. Hay adolescentes que pueden transgredir una norma, y dos y tres, pero no hay esa maldad o esa insensibilidad hacia los padres. Esos adolescentes al final son capaces de pedir perdón o reconocer que se han pasado. Sin embargo, los niños tiranos son incapaces de pedir un perdón sincero porque no lo sienten. Y lo tienes en los casos de estos chicos que son capaces de grabar imágenes con el móvil de cómo pegan a alguien. No se están poniendo en la piel del otro chaval, y ahí hay unas muestras de insensibilidad que en las casas se traducen en tiranía, son los reyes de la casa y las normas las marcan ellos.
¿Por qué se decidió por el calificativo de tirano? En el fondo siguen siendo niños o adolescentes, parece una contradicción…
Hay mucha literatura e investigaciones al respecto. Yo me he basado mucho en las informaciones de Vicente Garrido, que es un criminólogo muy importante en España, y que ha estudiado mucho este tema y también los califica de esta forma. Llevo más de diez años dedicándome a los adolescentes y a veces siempre se los ha demonizado mucho. Así que también decidí tratar a los padres y hacer escuelas de padres, ya que veía que ellos confundían la rebeldía con la tiranía. Busqué información y vi que ya se les definía así, no es algo que me haya inventado yo, pero que sirve perfectamente para expresar ese comportamiento peligroso.
Usted dice que no todos los niños son tiranos, ni mucho menos. Eso quiere decir que no nacen tiranos, sino que se hacen con el tiempo. ¿Hay que buscar culpables?
La tiranía como tal tiene una predisposición genética, puede formar parte del temperamento con el que nacemos. Por eso a veces decimos, este niño que difícil es, cuando hay otro que no lo es tanto. Hay padres que tienen varios hijos y pueden con uno y con el otro no. Hay una predisposición genética a la tiranía pero no quiere decir que ya predetermine que vaya a ser un niño tirano. La acción educativa y el estilo educativo que utilizan los padres son fundamentales.
Entremos en el terreno de los padres, de la familia. Mucha responsabilidad.
Sí, lo que ocurre es que cuando estos niños son muy difíciles por esta tiranía normalmente los padres, como no son perfectos, y eso es imposible, tienen mucha dificultad para controlarles, para ponerles límites y al final utilizan un estilo permisivo. Estos niños que tienen este comportamiento, unido a un estilo permisivo es lo que hace que sea un cóctel explosivo.
Dice en el libro que a partir de los seis años ya se pueden detectar en el niño ciertos indicadores de tiranía, pero que es algo difícil de ver por parte de los padres, especialmente por motivos laborales porque pasan mucho tiempo fuera de casa…
Sí, es cierto. Vamos a ver, para ayudarles debo decir que normalmente estos niños tienen muy poco miedo o ansiedad sobre el castigo. Cuando se les reprende por alguna conducta se muestran con unas actitudes desafiantes. También se muestran muy impulsivos, tienen muy poca tolerancia con la frustración. Lo puedes ver con los juguetes, cuando cogen una rabieta desproporcionada cuando no se les da lo que piden. A veces, tienen actos de crueldad muy poco acordes con la edad, como pegar a alguien o romper algo con mucha rabia, incluso con los animales.
Cita en el libro varios estilos educativos, el autoritario, el democrático y el permisivo. Imagino que con su experiencia con los padres se ha encontrado con muchas familias que ya no saben que rumbo tiene que seguir con la educación de sus hijos. ¿Usted cuál recomienda?
En un principio muchos padres no son capaces de establecer dos cosas que son fundamentales, poner límites y decir que no. Lo que pasa es que hay padres que les cuesta mucho decir que no a sus hijos, y se lo dan todo y rápido. Ellos se tienen que armar de valor para saber que no pueden ser amigos de sus hijos, ni ganarse su confianza para luego darles todo. Los padres tienen que ser padres, y eso pasa por poner límites y establecer unas normas con sus hijos. A veces también, algunas de estas normas tienen que ser unilaterales y las tienen que poner los padres. Otras ya serán negociadas con los niños.
Me consta que algunos ya lo hacen, pero que ni así consiguen dominar a sus hijos…
Es que ante este tipo de comportamientos rebeldes de los hijos tú te tienes que hacer aún más fuerte. Como él te vea como víctima muy vulnerable, se crecerá y se alimentará ante esta vulnerabilidad. Lo que ocurre es que hay mucho complejo de los padres, que huyendo del estilo autoritario que ellos vivieron, no quieren aplicarlo ahora para sus hijos, pensando que la confianza que se puede lograr con los niños es a través del colegueo. Eso es un error, siempre digo que los padres no pueden ser amigos de sus hijos, los amigos ya se los buscan ellos. Lo que pasa es que un padre puede ser autoritario, y muy cariñoso a la vez, esa sería la autoridad verdadera. No hay que confundir el autoritarismo con la autoridad.
Imagino que desde la culpabilidad tampoco se puede ejercer la autoridad…
Exactamente, por la dificultad de conciliar el trabajo con la familia, a veces llegas a casa y lo haces cansado. ¿Y qué ocurre? Que tú no quieres brega con un hijo y al final se lo das todo. Y entonces algunos niños te hacen chantaje emocional y la culpabilidad se apodera de los padres y las madres que no pueden ser firmes. Tanto la culpa como el huir del autoritarismo o incluso la sobreprotección que hay ahora, son malas.
La teoría del péndulo. Hemos pasado del autoritarismo al todo vale…
Sí, es como si no hubiéramos manejado bien toda esta libertad, una libertad tan buena. Pienso que ahora las familias sí que se comunican mejor que antes, hablan de muchos más temas, el tiempo es menor pero puede ser de más calidad. Lo que pasa es que dentro de esta comunicación hay veces que hay una línea de colegueo que se pasa de la frontera hasta el punto de perderles el respeto a los padres.
Un respeto que los padres deben intentar ganarse cuanto antes. ¿O también es posible hacerlo cuando el hijo llega a los 15 o 16 años?
Si no te los has ganado antes, a los 15 años los hijos pueden pasar absolutamente de sus padres. Pienso que siempre se está a tiempo de cambiar la relación con tu hijo, y de eso tenemos pruebas, pero está claro que si empiezas antes será más fácil. La autoridad no se impone, se gana. Y la forma de ganarla es siendo firme, y compensarlo con el cariño cuando sea necesario.
Hay muchos padres que piensan que una buena forma de ganarse el respeto de sus hijos es con un cachete a tiempo. Creo que usted está en contra de los cachetes educativos…
Sí, yo no soy partidaria de pegar nunca, porque lo que he observado es que cuando un padre o una madre pegan, al final lo utilizan como herramienta educativa, y que es algo que no hacen aisladamente. Un niño no deja de comportarse mal porque tu le pegues, eso antes quizás funcionaba más, pero ahora no. Incluso hay una parte de la ley que la tiene de su parte, hay hijos que denuncian a sus padres. También lo veo negativo porque si tú pegas a tu hijo cuando estás frustrado porque no puedes con él, lo que les estás enseñando es que cuando se está frustrado, se pega. Y el niño al final imita la violencia de sus padres. Estoy a favor de reprender las acciones, pero nunca con el cachete educativo.
En el libro habla de la importancia de aplicar el refuerzo positivo. ¿Qué debemos entender por este concepto?
Refuerzo positivo es que a veces para que aumente la probabilidad de que un niño se porte bien y haga cosas buenas, tenemos que elogiar esos comportamientos y aplaudirlos. Al final tienes una sensación tan motivadora que lo que haces es volver a hacer igual de bien las cosas o vas por ese camino. A veces etiquetamos a los hijos de vagos e irresponsables y ya no saben salir de ahí, de esa parte negativa. Para que el niño pueda salir de esa crítica constructiva, necesita también que nos fijemos en lo que ha hecho bien. A veces iños lo que más quieren los niños es la atención de sus padres, así que es recomendable esa atención, buenas palabras y elogios a cosas que hagan bien. Es un buen crecimiento para su autoestima.
Habrá algún caso, y seguro que tú has vivido más de uno, en el que todos estos consejos no sirvan a corto plazo, y se necesite ayuda profesional. ¿Cómo podemos detectar que hay que pasar del tratamiento en casa a la consulta?
Cuando los padres empiezan a dudar de que hay algo no están haciendo bien, es una duda que te invade y que intentas quemar cartuchos pero que enseguida ves que se te va de las manos. Esto es una forma de reconocer que ya no estás pudiendo con tu hijo, entonces lo mejor es pedir ayuda porque el siguiente paso es que tu hijo ha podido contigo, y ahí hay una línea muy delgada. Y lo que pasa es que hay muchos padres que no se acaban de dar cuenta de que sus hijos les tratan con violencia y lo acaban normalizando como una actitud normal. Por eso digo tolerancia cero a la primera falta de respeto. A la primera falta de respeto donde haya amenazas, gritos y sed de venganza hay que pedir ayuda a un especialista.
En su libro no habla mucho del papel de la escuela, y también es una parte importante en la educación de los niños…
Los niños tienen que ir a la escuela educados desde casa, la educación es en casa porque es ahí donde les transmites a tus hijos los valores que tú quieres. El sistema educativo lo único que puede hacer es complementar o compensar, pero nunca puede suplir la educación de un hijo.
Son muchos los consejos y claves que da en su libro pero la conclusión con la que me quedo es que esto de educar a un hijo es algo muy, muy serio, y aquí no existen ni ‘Supernannys’ ni padres perfectos…
No, desgraciadamente no existen. En la generación de los que ahora tienen 30 o 40 años he detectado que los padres quieren proyectar su éxito en sus hijos, quieren ser los padres perfectos, y eso no puede ser, y por eso se mete la pata. Al final lo que haces es convertir tu hijo en alguien caprichoso sólo por no quererle privar de cosas especiales. Por eso se consumen tantos programas de televisión y libros porque parece que queramos los niños perfectos y de forma inmediata. Y eso es imposible, las cosas llevan su tiempo (Sonríe).
Los dos grandes errores de los padres
La psicóloga Alicia Banderas deja claro en todo momento que no existen los padres y las madres perfectos. Todos cometemos errores. Aún así, cree que hay dos de ellos, que son los peores que pueden cometer los padres en la educación de sus hijos. Son estos:
No delegar responsabilidades en sus hijos, sino que los tratan como en un mundo entre algodones.
Hacen un intercambio poco proporcionado entre el esfuerzo y la recompensa y los caprichos que les dan. Ellos mismos saben que no merecen muchas cosas que les dan, pero son incapaces de decir no a sus hijos y les dan de todo.
Alternativas ante una crisis familiar

J. V. Echagüe - La Razón, 24 de enero 2010.
La mediación y la orientación familiar pueden suavizar los golpes. Sin embargo, pocos saben que existen.
Discusiones constantes, insatisfacción, poco espacio por la invasión de la familia propia o la política y, por supuesto, infidelidades. Éstos son los síntomas que pueden conducir a esa epidemia moderna llamada divorcio. Sobre todo en España. En los nueve primeros meses de 2009 se alcanzaron 90.000 rupturas y, desde 2005, se ha producido un incremento de 640.000. Pero no sólo de divorcios se nutre una crisis: disputas por una herencia; dos hermanos peleados porque uno tira del carro al cuidar a un padre dependiente; un hijo que muestra una agresividad desmedida... Infinidad de amenazas pueden cernirse sobre una familia. ¿Contamos con mecanismos para combatirlas?
Sí y no. En el caso de una pareja que se rompe, en España existen engranajes para, o bien evitar un divorcio problemático, o bien intentar una reconciliación. Pero no están al alcance de todos.
La mediación familiar es el servicio que ofrece un tercero a una pareja que quiere iniciar el divorcio para abrir vías de diálogo y buscar una resolución amistosa, que les evite un enfrentamiento judicial. Algo deseable sobre todo por el interés de los hijos, que pueden ser usados como armas arrojadizas. Pero “los ciudadanos no conocen este servicio”, comenta el diputado del PP Alfonso Alonso.
Alonso recuerda que, con la ley del “divorcio exprés” de 2005 -que posibilita el divorcio a los tres meses de la boda-, el Gobierno se comprometió a remitir a las Cortes un proyecto de ley sobre mediación. Algo que el Ejecutivo no ha cumplido. Con todo, en algunas comunidades, como Madrid, se cuenta con este servicio. “Está poco extendido. La mayoría de divorcios no llegan a acuerdos acerca de los hijos. La mediación es buena aunque no derive en un acuerdo, porque favorece una relación distinta”. Eso sí, se dan casos de parejas que “van al juzgado, y no está disponible este servicio”.
Pero es posible evitar un divorcio y superar una crisis familiar con la ayuda de la orientación. Así lo creen terapeutas y abogados. “Los orientadores pueden ser abogados o psicólogos. Pensamos que, detrás de muchas solicitudes de mediación, hay un abordaje más profundo”, dice Blanca Armijo, psicóloga de la clínica Psicoact. Así, ha ocurrido que a una pareja que acudió solicitando mediación para poner fin a su matrimonio se le acabó ofreciendo un tratamiento más propio de la orientación familiar y la terapia de pareja.
Acuden muchas parejas jóvenes, pero también maduras que deben aprender a convivir en un “nido vacío”. Hay otros conflictos: “Mi hijo discute mucho, está rabioso y va mal en los estudios”; “Cargo con mucho peso al cuidar a mi padre enfermo y mi hermano no hace nada”... Con entrevistas quincenales y ejercicios pueden superarse “si se viene motivado”, apunta Armijo.
“A nivel público, no existe nada de orientación familiar”, comenta la abogada y orientadora Carmen Alfonso, miembro del observatorio The Family Watch, que recuerda que en países como Alemania, Noruega, Suecia, EE UU y Argentina la mediación es obligatoria (o su intento) para aquellos que quieren divorciarse. Alfonso apuesta por la “mediación preventiva”, cercana a la orientación: “La mediación es diálogo, ¿por qué no orientar a un matrimonio que quiere recibir ayuda?”. Y añade: “Muchos llegan queriendo divorciarse. Pero nadie les ha dicho: ‘¿Estáis seguros?’”. Entre cuatro y ocho sesiones pueden separarles de una reconciliación.
Ya en terapia, las parejas “han de centrarse en los intereses comunes, ponerse en la situación del otro”. Incluso en los casos más críticos. “En una infidelidad, se pregunta a la persona engañada: ‘¿Por qué crees que se buscó esa compañía?’. Se desahogan y confiesan lo que no se habían dicho”. Y es que los trapos sucios no siempre se lavan en casa.
lunes, 25 de enero de 2010
“Tuenti no es conveniente para menores de 14 años”

Boletín Padres y Colegios 25-1-2010
Por Esmeralda Mardomingo
P. Tuenti es, junto con Facebook, la red social más popular en España. ¿Cuántos usuarios tiene y cuál es su porcentaje de fidelización?
R. Tuenti tiene 6,8 millones de usuarios aunque esa cifra va subiendo y en poco tiempo superará la cifra de 7 millones. En cuanto a la fidelización, el 80% de usuarios que nos visitan vuelven al día siguiente.
P. Fue la primera red social que firmó un compromiso con la Agencia Española de Protección de Datos comprometiéndose a no aceptar a menores de 14 años ¿cómo controlan que se cumpla esta norma?
R. Tenemos un protocolo de actuación, a cargo de un equipo de más de 20 personas que son las que forman el servicio de soporte al usuario, para investigar dentro de los perfiles o bien a través del llamado “chivatazo” de otro usuario que nos avisa de que hay un posible menor. En ese caso lo que hacemos es ponernos en contacto con él y le enviamos un requerimiento para que, en un plazo no superior a 96 horas, aporte fotocopia de DNI, NIE o pasaporte. Si no lo presenta, se le borra.
P. Pero hay niños de 12 años que utilizan su red social ¿son conscientes de ello?
R. Sí somos conscientes de que hay menores de 14 años y por eso intentamos sacarlos de nuestra red social porque pensamos que no es conveniente para ellos. Pero los usuarios de Tuenti son cada vez más mayores, con una media de edad de 24 años.
P. ¿Cómo le explica a un padre que Tuenti no representa un peligro para la privacidad de su hijo?
R. Le diría que no todas las redes sociales ni todas las webs que hay en internet son iguales. Las hay que se preocupan por la privacidad del niño, por tener un sistema de reporte cuando hay un comportamiento inapropiado. Y que además Tuenti tiene la ventaja de que es una empresa española, domiciliada en Madrid, con un equipo de más de 20 personas trabajando para que cuando haya cualquier tipo de queja, conducta inapropiada o reclamación el usuario reciba una respuesta inmediata.
P. Digamos que es presencial y no se diluye en el “limbo” de la red
R. Esto tiene dos ventajas: la primera que te sometes totalmente a la legislación española, que en materia de protección de datos es la más estricta de Europa. En cuanto a los derechos de imagen, propiedad intelectual, derecho al honor y a la intimidad cumplimos toda la normativa. La segunda es que hay personas reales en una oficina, con un e-mail y un teléfono, para localizarles ante cualquier problema. Eso no se puede garantizar en otra web donde el domicilio social está fuera de España y eso es un punto a favor.
P. ¿Qué le recomendaría a un usuario para que haga un uso responsable de esta red y no cometa errores que puedan poner en peligro la privacidad de sus datos?
R. Lo primero que actúe de manera responsable. Debe saber que en la web está tan identificado como en la sociedad con su DNI. Tiene una IP detrás y cualquier comportamiento indebido que haga puede ser fiscalizado y perseguido. Por tanto, le pido que se comporte de una forma responsable, tal y como lo hacen en la calle. En segundo lugar que cuide su imagen e intimidad y no comparta o publique nada con gente que no es de su confianza. Para ello debe activar, en las herramientas de Tuenti, los máximos niveles de privacidad y relacionarse sólo con su entorno de confianza, que no debe exceder de más de 30 personas. Intentamos que en nuestra red social no se haga una colección de amigos sino que la gente se relacione con los de verdad. Los de su entorno relevante como los del cole, del trabajo, de la facultad...
P. ¿Qué información del usuario es privada y cuál es accesible para otras personas?
R. Depende exclusivamente del propio usuario porque es él quien configura su nivel de privacidad. Tenemos un panel muy intuitivo y sencillo con tres opciones: “sólo mis amigos”, “amigos de mis amigos” o “todo Tuenti”. Para el rango de edad de 14 a 18 años sólo está disponible el primero pues este grupo debe tener un grado máximo de privacidad. No obstante, ningún contenido de Tuenti está indexado a buscadores. Esto es muy importante porque somos de las primeras plataformas que asume este compromiso. De hecho, el no indexar, implica mucho menor tráfico y audiencia, pero a la vez aporta una mayor seguridad y control de la información personal.
P. ¿Cómo fue posible entonces que algunos medios de comunicación reprodujeran conversaciones y fotografías del perfil de Marta del Castillo?
R. Lo que ocurrió es que un conocido de un amigo de Marta pudo acceder a esos comentarios y fotografías y las cadenas lo reprodujeron en la televisión, incumpliendo las normas de Tuenti y vulnerando los derechos de aquellas personas que han subido sus datos sólo para usarlos en esta plataforma. Esos medios de comunicación ya han sido sancionado por los tribunales. Fue un caso particularmente problemático porque en nuestras condiciones de uso especificamos que ningún dato puede sacarse de la plataforma para ningún uso y ahí está incluida la comunicación pública. De hecho, el usuario solamente da permiso a Tuenti para reproducir los datos que él aporta para cumplir con la función de comunicación dentro de la red social.
P. ¿Cómo conjugan las redes sociales con anuncios como el del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid en los que se recuerda a los adolescentes que antes de colgar una foto en Internet, lo piensen?
R. Perfectamente. Además, es un anuncio que tiene mucha razón. Los jóvenes pueden seguir comunicándose sin problemas pero siempre manteniendo un control sobre su privacidad e imagen. El anuncio da una máxima que es muy importante: sé consciente de lo que publicas y de que lo van a ver otras personas. En nuestra plataforma, el usuario controla quien lo va a ver. Si yo sé perfectamente que esa imagen sólo la van a ver “mis amigos” pues no tengo ningún problema. Es muy importante que sepamos comunicarnos en red social pero preservando nuestra imagen que es un valor y un derecho fundamental.
P. Además de permitir la comunicación entre las personas ¿qué más ofrecen las redes sociales? ¿Cómo se explica su éxito?
R. Indudablemente su gran valor es la comunicar y poner en contacto a gente que de otra forma lo tendría más difícil. Otro ventaja añadida en Tuenti es que los lazos de grupos pequeños, los de toda la vida, se mantienen. Las redes sociales facilitan cosas como felicitar el cumpleaños o saber cualquier acontecimiento qué ha ocurrido dentro del círculo de confianza porque permiten compartir información y estado de ánimo de una forma muy sencilla, inmediata y gratis.
P. ¿De dónde viene el nombre de Tuenti?
Tuenti viene de “tu entidad”. Hace alusión a “tu empresa”, “tu identidad” porque el 98% de sus usuarios se registran con nombre y apellidos reales, no como ocurre en otras redes sociales donde mayoritariamente se utilizan pseudónimos o nick.
Se fundó hace tan sólo tres años en Estepona (Málaga) por cuatro jóvenes. Cuando se separaron -dos son americanos y dos españoles- querían mantener el contacto y compartir información de su día a día. Fue entonces cuando crearon esta herramienta que les permitía, a pesar de la distancia, estar siempre conectados. A partir de estos cuatro amigos, Tuenti se ha ido ramificando hasta los casi 7 millones que tenemos hoy. Es un modelo donde la gente no puede entrar libremente, para registrarse, necesita que un usuario previamente le invite.
miércoles, 20 de enero de 2010
Vínculos se adhiere al manifiesto por la libertad de la educación

Desde el Centro de Atención Psicológica y Familiar Vínculos apoyamos el Manifiesto por la libertad de la educación ante la próxima implantación de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del embarazo, en los artículos referidos al ámbito educativo (9 y 10).
Desde nuestro centro conocemos hoy por hoy las dificultades de los padres frente al desarrollo de la educación de sus hijos, en un momento actual donde se les cuestiona su legitima autoridad, es el momento de respaldarles, de ayudarles, de no ponernos en su contra pues son ellos quienes les han dado el mayor de los regalos, que es la vida. Pensar en los padres, es pensar en la familia, pues gracias a ellos se crea esta. De esta forma ¿Cómo vamos a cuestionar su tarea educadora? ¿Cómo no vamos a apoyarles en educar a sus hijos según sus propios criterios y convicciones? Si fuera así, ante este mismo Estado de derecho que nos ampara iríamos en contra del principio que regula nuestra Constitución Española : “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. (art.27)
Esta visto que la ley deja atrás algo, en su aspecto educativo, la parte afectiva y psicológica queda coja al plantear una visión de la sexualidad meramente reduccionista que ahonda en la parte más física. Cuando la sexualidad tiene que ser valorada en todos sus aspectos, porque no es algo ajeno a la identidad de la persona. La sexualidad nos configura y por lo tanto en la persona hay que integrar las dimensiones: Afectiva/psicológica/espiritual, Social/cultural, Física/genital, Ética/libertad.
Así mismo lo expresa la OMS: "La salud sexual es la integración de los elementos somáticos, emocionales y sociales, por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencia la personalidad, la comunicación, el placer y el amor". De esta manera es una tarea no puntual sino de acompañamiento, al igual que se le acompaña a un hijo a aprender a andar, a comer, a estudiar, etc. ¿Cómo no unos padres van a enseñarle a integrar su parte afectiva-sexual? Dejemos a los padres esa tarea o a quienes ellos mismos se la encomienden por iniciativa propia.
Manifiesto por la libertad de la educación
Padres extremeños rechazan en un manifiesto la educación sexual que implantará la Ley del Aborto en las aulas
[ 20-01-2010 ] Europa Press La plataforma Objetorex afirma que el Ministerio de Sanidad "ha convertido las escuelas en un campo de batalla ideológico"
Un total de 143 plataformas y asociaciones de padres objetores a Educación para la Ciudadanía (EPC) en España presentaron hoy un manifiesto en diez ciudades del país, entre ellas Mérida, para mostrar su rechazo a la educación sexual que implantará, con carácter obligatorio, en los centros de enseñanza la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
(www.profesionalesetica.org/wp-content/uploads/2010/01/adhesiones_manifiesto.pdf
www.hispanidad.com/imagenes//logosr.pdf)
También nuestro centro se ha unido a este manifiesto.
MANIFIESTO POR LA LIBERTAD DE EDUCACIÓN
Ante la próxima implantación de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva
y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que contempla “un conjunto de acciones y medidas tanto en el ámbito sanitario como en el educativo”, desarrolladas en sus artículos 9 y 10 bajo los epígrafes “Incorporación
de la formación en salud sexual y reproductiva al sistema educativo” y “Actividades formativas”, los padres y educadores, conscientes de nuestra responsabilidad educativa, amparada por el artículo 27.3 de la Constitución española,
MANIFESTAMOS:
1. Que el desarrollo presuntamente educativo de esta ley constituye un paso más del proyecto ideológico y cultural, de transformación de la sociedad que lleva a cabo el gobierno, iniciado, entre otras muchas disposiciones,
por la configuración reglamentaria de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y vulnera, igualmente, “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.” (art. 27.3 CE).
2. Que esta propuesta educativa se enmarca en los planteamientos esbozados
en el preámbulo de la LOE, concretando y desarrollando los principios relativos a Educación para la Ciudadanía y estableciendo un explícito propósito de extender la “perspectiva de género” dentro del ámbito escolar, lo cual constituye, de nuevo, un evidente intento de adoctrinamiento que vulnera la neutralidad ideológica que ha de presidir
el sistema educativo y las recomendaciones que, en este sentido, ha realizado el Tribunal Supremo en las sentencias de 11 de febrero de 2009 sobre objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía, al tratarse de una cuestión sobre la que no existe un “generalizado consenso
moral”.
3. Que, por tratarse de un importante elemento constitutivo de la personalidad,
la formación en el ámbito de la sexualidad conlleva una dimensión moral indiscutible, por lo que en esta materia, son los padres quienes tienen el derecho y el deber de decidir el tipo de formación
y la orientación que desean para la educación de sus hijos, que sea conforme a sus convicciones, sin que el Estado pueda imponer, con carácter obligatorio, una determinada. La educación sexual constituye, por tanto, un ámbito de la intimidad personal, con evidentes implicaciones
morales, que resulta inviolable y que el Estado no puede invadir en ningún caso.
4. Que la formación básica conceptual sobre la sexualidad humana se encuentra
ya desarrollada en diversas asignaturas del currículum educativo
y no se aprecian motivos curriculares suficientes que justifiquen la introducción de la llamada formación en salud sexual y reproductiva
en los planes de estudio actuales, lo que pone de manifiesto su intención puramente adoctrinadora.
5. Que la impartición de esta formación en salud sexual y reproductiva
está previsto que se lleve a cabo por profesionales sanitarios externos
al profesorado de los centros e impuestos por las administraciones,
lo que constituye una clara intromisión en el caso de los centros con ideario propio. Existen, por otra parte, suficientes experiencias de acciones formativas de este tipo en centros escolares que han sido llevadas
a cabo por colectivos y personas con una clara adscripción ideológica
muchas veces contraria al ideario del centro y sin contar con el beneplácito de los padres.
POR TODO LO CUAL SOLICITAMOS:
6. De las administraciones educativas, la retirada de los aspectos llamados
educativos que contiene esta Ley, en cumplimiento del deber de neutralidad ideológica y respeto al derecho de los padres a la elección de la formación moral de sus hijos amparado por la Constitución y por numerosos textos y tratados internacionales.
7. De los centros educativos con ideario propio, la oposición efectiva a este nuevo intento de adoctrinamiento que, en línea con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía, conculca los derechos de los padres a elegir para sus hijos la formación moral que esté de acuerdo con sus convicciones pues, si los centros concertados acceden a impartir esta llamada educación sexual y reproductiva, incumplen el compromiso adquirido con los padres de formar a sus hijos según su ideario propio.
8. De los centros educativos de la red pública, el cumplimiento escrupuloso
de la neutralidad ideológica que les impone la ley, negándose, por tanto, a imponer a sus alumnos una visión concreta de los aspectos controvertidos y no compartidos socialmente de la dimensión sexual de la persona, debiendo respetar, en todo caso, los derechos de los padres
a que sus hijos reciban la formación moral que estimen más conveniente
y a que no reciban la que contradice sus personales convicciones.
9. De los profesionales, profesores y científicos del ámbito de las Ciencias de la Salud, la manifestación de su rechazo a participar en este proyecto de formación en salud sexual y reproductiva que, sin el consentimiento de los padres, pretende imponerse en el ámbito escolar
y constituye una intromisión más del Estado en un ámbito que le está vedado, con la consiguiente vulneración de los derechos de los padres, además de una formación con un marcado sesgo ideológico.
10. De los padres, su rechazo explícito y activo de esta nueva intromisión del Estado en el ámbito de las libertades individuales que, en continuidad
con la implantación de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía,
constituye todo un proyecto de adoctrinamiento de nuestros hijos, sin el respeto al derecho que nos asiste, para establecer nuestras preferencias en cuanto a la formación moral que deseamos para ellos. En este sentido, si finalmente se introducen tales enseñanzas en el currículum,
actuaremos empleando todos los medios legítimos a nuestro alcance para defender los derechos y libertades que nos asisten, por el hecho de ser padres sin excluir el recurso a las acciones legales oportunas
y a la objeción de conciencia.
En Madrid, a 20 de enero de 2010
[ 20-01-2010 ] Europa Press La plataforma Objetorex afirma que el Ministerio de Sanidad "ha convertido las escuelas en un campo de batalla ideológico"
Un total de 143 plataformas y asociaciones de padres objetores a Educación para la Ciudadanía (EPC) en España presentaron hoy un manifiesto en diez ciudades del país, entre ellas Mérida, para mostrar su rechazo a la educación sexual que implantará, con carácter obligatorio, en los centros de enseñanza la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
(www.profesionalesetica.org/wp-content/uploads/2010/01/adhesiones_manifiesto.pdf
www.hispanidad.com/imagenes//logosr.pdf)
También nuestro centro se ha unido a este manifiesto.
MANIFIESTO POR LA LIBERTAD DE EDUCACIÓN
Ante la próxima implantación de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva
y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que contempla “un conjunto de acciones y medidas tanto en el ámbito sanitario como en el educativo”, desarrolladas en sus artículos 9 y 10 bajo los epígrafes “Incorporación
de la formación en salud sexual y reproductiva al sistema educativo” y “Actividades formativas”, los padres y educadores, conscientes de nuestra responsabilidad educativa, amparada por el artículo 27.3 de la Constitución española,
MANIFESTAMOS:
1. Que el desarrollo presuntamente educativo de esta ley constituye un paso más del proyecto ideológico y cultural, de transformación de la sociedad que lleva a cabo el gobierno, iniciado, entre otras muchas disposiciones,
por la configuración reglamentaria de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y vulnera, igualmente, “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.” (art. 27.3 CE).
2. Que esta propuesta educativa se enmarca en los planteamientos esbozados
en el preámbulo de la LOE, concretando y desarrollando los principios relativos a Educación para la Ciudadanía y estableciendo un explícito propósito de extender la “perspectiva de género” dentro del ámbito escolar, lo cual constituye, de nuevo, un evidente intento de adoctrinamiento que vulnera la neutralidad ideológica que ha de presidir
el sistema educativo y las recomendaciones que, en este sentido, ha realizado el Tribunal Supremo en las sentencias de 11 de febrero de 2009 sobre objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía, al tratarse de una cuestión sobre la que no existe un “generalizado consenso
moral”.
3. Que, por tratarse de un importante elemento constitutivo de la personalidad,
la formación en el ámbito de la sexualidad conlleva una dimensión moral indiscutible, por lo que en esta materia, son los padres quienes tienen el derecho y el deber de decidir el tipo de formación
y la orientación que desean para la educación de sus hijos, que sea conforme a sus convicciones, sin que el Estado pueda imponer, con carácter obligatorio, una determinada. La educación sexual constituye, por tanto, un ámbito de la intimidad personal, con evidentes implicaciones
morales, que resulta inviolable y que el Estado no puede invadir en ningún caso.
4. Que la formación básica conceptual sobre la sexualidad humana se encuentra
ya desarrollada en diversas asignaturas del currículum educativo
y no se aprecian motivos curriculares suficientes que justifiquen la introducción de la llamada formación en salud sexual y reproductiva
en los planes de estudio actuales, lo que pone de manifiesto su intención puramente adoctrinadora.
5. Que la impartición de esta formación en salud sexual y reproductiva
está previsto que se lleve a cabo por profesionales sanitarios externos
al profesorado de los centros e impuestos por las administraciones,
lo que constituye una clara intromisión en el caso de los centros con ideario propio. Existen, por otra parte, suficientes experiencias de acciones formativas de este tipo en centros escolares que han sido llevadas
a cabo por colectivos y personas con una clara adscripción ideológica
muchas veces contraria al ideario del centro y sin contar con el beneplácito de los padres.
POR TODO LO CUAL SOLICITAMOS:
6. De las administraciones educativas, la retirada de los aspectos llamados
educativos que contiene esta Ley, en cumplimiento del deber de neutralidad ideológica y respeto al derecho de los padres a la elección de la formación moral de sus hijos amparado por la Constitución y por numerosos textos y tratados internacionales.
7. De los centros educativos con ideario propio, la oposición efectiva a este nuevo intento de adoctrinamiento que, en línea con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía, conculca los derechos de los padres a elegir para sus hijos la formación moral que esté de acuerdo con sus convicciones pues, si los centros concertados acceden a impartir esta llamada educación sexual y reproductiva, incumplen el compromiso adquirido con los padres de formar a sus hijos según su ideario propio.
8. De los centros educativos de la red pública, el cumplimiento escrupuloso
de la neutralidad ideológica que les impone la ley, negándose, por tanto, a imponer a sus alumnos una visión concreta de los aspectos controvertidos y no compartidos socialmente de la dimensión sexual de la persona, debiendo respetar, en todo caso, los derechos de los padres
a que sus hijos reciban la formación moral que estimen más conveniente
y a que no reciban la que contradice sus personales convicciones.
9. De los profesionales, profesores y científicos del ámbito de las Ciencias de la Salud, la manifestación de su rechazo a participar en este proyecto de formación en salud sexual y reproductiva que, sin el consentimiento de los padres, pretende imponerse en el ámbito escolar
y constituye una intromisión más del Estado en un ámbito que le está vedado, con la consiguiente vulneración de los derechos de los padres, además de una formación con un marcado sesgo ideológico.
10. De los padres, su rechazo explícito y activo de esta nueva intromisión del Estado en el ámbito de las libertades individuales que, en continuidad
con la implantación de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía,
constituye todo un proyecto de adoctrinamiento de nuestros hijos, sin el respeto al derecho que nos asiste, para establecer nuestras preferencias en cuanto a la formación moral que deseamos para ellos. En este sentido, si finalmente se introducen tales enseñanzas en el currículum,
actuaremos empleando todos los medios legítimos a nuestro alcance para defender los derechos y libertades que nos asisten, por el hecho de ser padres sin excluir el recurso a las acciones legales oportunas
y a la objeción de conciencia.
En Madrid, a 20 de enero de 2010
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