miércoles, 20 de enero de 2010

Vínculos se adhiere al manifiesto por la libertad de la educación


Desde el Centro de Atención Psicológica y Familiar Vínculos apoyamos el Manifiesto por la libertad de la educación ante la próxima implantación de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del embarazo, en los artículos referidos al ámbito educativo (9 y 10).

Desde nuestro centro conocemos hoy por hoy las dificultades de los padres frente al desarrollo de la educación de sus hijos, en un momento actual donde se les cuestiona su legitima autoridad, es el momento de respaldarles, de ayudarles, de no ponernos en su contra pues son ellos quienes les han dado el mayor de los regalos, que es la vida. Pensar en los padres, es pensar en la familia, pues gracias a ellos se crea esta. De esta forma ¿Cómo vamos a cuestionar su tarea educadora? ¿Cómo no vamos a apoyarles en educar a sus hijos según sus propios criterios y convicciones? Si fuera así, ante este mismo Estado de derecho que nos ampara iríamos en contra del principio que regula nuestra Constitución Española : “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. (art.27)

Esta visto que la ley deja atrás algo, en su aspecto educativo, la parte afectiva y psicológica queda coja al plantear una visión de la sexualidad meramente reduccionista que ahonda en la parte más física. Cuando la sexualidad tiene que ser valorada en todos sus aspectos, porque no es algo ajeno a la identidad de la persona. La sexualidad nos configura y por lo tanto en la persona hay que integrar las dimensiones: Afectiva/psicológica/espiritual, Social/cultural, Física/genital, Ética/libertad.

Así mismo lo expresa la OMS: "La salud sexual es la integración de los elementos somáticos, emocionales y sociales, por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencia la personalidad, la comunicación, el placer y el amor". De esta manera es una tarea no puntual sino de acompañamiento, al igual que se le acompaña a un hijo a aprender a andar, a comer, a estudiar, etc. ¿Cómo no unos padres van a enseñarle a integrar su parte afectiva-sexual? Dejemos a los padres esa tarea o a quienes ellos mismos se la encomienden por iniciativa propia.

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